Una empresa que instala un cargador de VE rara vez lo hace solo por la comodidad de su flota. Suele ser una combinación de tres motivos: electrificar los vehículos de empresa, ofrecer un beneficio a empleados y clientes, y contar con un argumento sólido en el informe ESG. A continuación, cifras concretas y la mecánica de facturación, sin generalidades de marketing.
Por qué una empresa necesita un wallbox
Dimensionado de potencia: 11/22 kW AC o DC 30-60 kW
Para la mayoría de oficinas, almacenes y aparcamientos de empleados basta con carga AC de 11 o 22 kW — el coche permanece parado varias horas de todos modos, así que una carga completa en ese tiempo es realista incluso con menor potencia, y el coste de la infraestructura AC es varias veces inferior al de DC.
Los cargadores DC (30-60 kW) tienen sentido donde la rotación de vehículos es rápida: empresas de mensajería, taxis, flotas de servicio, estaciones en rutas de tránsito donde el conductor carga en 20-40 minutos y vuelve a la carretera.
Una regla práctica al planificar el número de puestos: conviene dimensionar los puntos AC según el número de vehículos eléctricos de la flota más un margen del 30-50% para crecimiento de la flota y visitas, y no según el número total de plazas de aparcamiento — así se evita sobredimensionar la inversión desde el inicio.
Conexión, potencia contratada y DLM
Instalar varios puntos de 22 kW puede superar fácilmente la potencia contratada del edificio; hay que comprobarlo con el operador de red antes de comprar el equipo, ya que ampliar la potencia de conexión es un trámite y un coste aparte.
La solución es el DLM (Dynamic Load Management) — un sistema de gestión de potencia que distribuye automáticamente la potencia disponible entre los puntos de carga en tiempo real, sin superar nunca el límite de conexión. Esto permite instalar más puntos sin una costosa ampliación de la acometida, a cambio de una carga algo más lenta en horas punta.
El DLM aporta también una ventaja operativa: permite establecer prioridades de carga (por ejemplo, coches de empresa antes que los privados de los empleados, o vehículos con menor tiempo de estacionamiento antes que los que permanecen todo el día), lo que reduce notablemente el tiempo de espera por un punto libre cuando hay varios puestos.
Sinergia con la fotovoltaica
Una empresa con instalación fotovoltaica obtiene un valor adicional: cargar la flota al mediodía, cuando la producción solar es máxima, permite consumir los excedentes de energía in situ en lugar de venderlos a la red a un precio bajo con net-billing. Esto acorta de forma real el plazo de amortización tanto de la instalación fotovoltaica como de los cargadores. El calendario de carga de los coches de empresa debería coincidir con la ventana de máxima producción fotovoltaica — un sistema EMS puede hacerlo automáticamente.
Para flotas más grandes con una instalación fotovoltaica de potencia adecuada, también conviene valorar un sistema de almacenamiento de energía — permite desplazar los excedentes de las horas de máxima producción hacia la carga de la tarde de los vehículos que regresan de ruta, cuando ya escasea el sol.
Facturación: tarjetas, apps, informes
La implementación práctica requiere un sistema de identificación de usuario:
También conviene garantizar el acceso administrativo al panel de gestión de las estaciones.
Impuestos e IVA — consultar solo con la asesoría contable
Calificar el gasto en wallbox como coste deducible, las normas de amortización de la infraestructura de carga y la deducción del IVA (total o del 50%, según el uso del vehículo) son áreas donde las interpretaciones varían y dependen de la situación concreta de la empresa. Recomendamos encarecidamente consultar la estructura de facturación con la asesoría contable o fiscal antes de implementarla — este artículo no sustituye dicha consulta.
Opciones de financiación para empresas
Para las empresas que modernizan su infraestructura energética, incluidas las instalaciones de renovables que acompañan a los cargadores, está disponible el crédito ecológico FENG (BGK), con una prima del 15-80% de los costes elegibles, dirigido a pymes, small mid-caps y mid-caps. El programa cubre, entre otros, la modernización térmica y las inversiones en renovables que pueden contribuir al balance energético de la estación de carga. Aviso: la 4ª convocatoria se cerró el 8 de enero de 2026, con resolución prevista para mayo de 2026 — actualmente no hay convocatoria abierta. Conviene seguir el calendario de la próxima ronda en la web de BGK antes de iniciar la inversión,. Los propios cargadores de VE suelen financiarse con fondos propios o leasing, con independencia de la disponibilidad de subvenciones.
Cálculo simple: coste por 100 km
Para un coche eléctrico de ejemplo que consume unos 17 kWh/100 km:
| Fuente de energía | Precio por kWh | Coste por 100 km |
|---|---|---|
| Red — tarifa diurna de la empresa | aprox. 1,10 PLN/kWh | aprox. 18,70 PLN |
| Red — tarifa nocturna (si está disponible) | aprox. 0,70 PLN/kWh | aprox. 11,90 PLN |
| Instalación fotovoltaica propia (coste de generación) | aprox. 0,35-0,45 PLN/kWh | aprox. 6,00-7,70 PLN |
La diferencia entre cargar de la red y de la propia fotovoltaica al mediodía suele ser más de la mitad del coste por distancia recorrida — para una flota de varios a una decena de vehículos, eso supone una diferencia real en el presupuesto anual de flota. Para una flota de 10 vehículos que recorren una media de 20.000 km al año, la diferencia entre la tarifa diurna y la energía de la propia fotovoltaica supone un ahorro anual de unos 20.000-25.000 PLN — un argumento real en la conversación con la dirección sobre el presupuesto de infraestructura.
Conclusión
Un cargador de VE en la empresa es una inversión que se amortiza en varios niveles: operativo (flota), personal (beneficio) y reputacional (ESG, clientes). Las decisiones clave son dimensionar la potencia según la rotación real de vehículos, asegurar la potencia de conexión mediante DLM y contar con un sistema de facturación transparente. Consulta nuestra gama de cargadores de VE adaptada a la escala de la empresa y valora combinarla con fotovoltaica para reducir el coste de cada kWh cargado.


